10 trucos para aligerar tu dieta sin apenas notarlo

A menudo, cuando queremos controlar nuestro peso o, cuando durante un tiempo arrastramos hábitos alimentarios poco saludables, nos cuesta mucho volver a seguir una alimentación equilibrada y llevamos una dieta bastante pesada. Para adoptar buenos hábitos no hace falta cambiar radicalmente la alimentación y se puede realizar una dieta más ligera sin hacer cambios exagerados, de manera que, sin darnos cuenta, nos será más fácil recuperar estos hábitos y controlar nuestro peso sin hacer dietas imposibles.

Te proponemos 10 trucos para empezar a recuperar o instaurar hábitos saludables y llevar una dieta más ligera sin realizar cambios exagerados en tu alimentación.

  1. Planifica tu compra y tu menú semanal. Si al ir al mercado o al súper tienes claro qué alimentos necesitas, será más fácil hacer una compra semanal inteligente, sin añadir productos tentadores, pero poco saludables. Ya sea en la tradicional lista de la compra, o en una App, apunta todo lo que necesitas antes de salir de casa.
  2. Lee las etiquetas nutricionales de los productos que compras buscando aquellas marcas con menor contenido en grasas saturadas o azúcares simples.
  3. Haz cinco comidas al día y evitarás comer entre horas. Si vamos picando todo el día podemos llegar a las comidas sin hambre y, por norma general, en el picoteo no escogemos los alimentos más saludables.
  4. Elabora tus platos mediante métodos de cocción ligeros. Evita los fritos y sustitúyelo por otras opciones como vapor, horno, microondas, papillote o plancha con poco aceite.
  5. Cambia las salsas de tu dieta y sustitúyelas por aceite de oliva virgen, vinagretas, limón y especias que den a tus platos, también, un sabor exquisito.
  6. Consume alimentos ricos en fibra como los cereales integrales (arroz, pan, pasta…), las verduras y las hortalizas o las legumbres. En el tracto digestivo, la fibra aumenta su volumen produciendo sensación de saciedad y puede ayudar a evitar excesos durante las comidas.
  7. ¡Sigue las 5 al día! Toma tres piezas de fruta, por ejemplo, en el desayuno, de postre de la comida y en la merienda y dos raciones de verdura, una en la comida y otra en la cena. Aportan un gran número de vitaminas y minerales, así como agua y fibra y tienen un valor calórico bajo o moderado.
  8. Escoge bien las grasas. Limita la grasa saturada de embutidos y bollería, escoge los lácteos desnatados o semidesnatados y, por otro lado, potencia alimentos con grasas saludables como los frutos secos, el aceite de oliva virgen o el pescado azul.
  9. Come poco a poco y deja sitio para un postre saludable. No hagas excesos en las comidas y piensa que al final de la comida tienes que poder comer un postre, como una pieza de fruta o un yogur, sin acabar demasiado lleno.
  10. Hidrátate con agua. Puedes beber también infusiones sin azúcar, té, o aguas aromatizadas con rodajas de limón y hierbabuena, por ejemplo. Los zumos y los refrescos son altos en azúcar y es preferible restringirlos. Las bebidas alcohólicas son de por sí poco saludables por el alcohol que contienen y, además, tienen un valor calórico muy elevado. ¡Mejor evitarlas!

Recuerda que debemos incluir todo tipo de alimentos a lo largo del día. Acompaña estos pequeños cambios junto a actividad física. Además de estos consejos, puedes darle un empujón a tu plan para recuperar tu peso con complementos a base de glucomanano, un tipo de fibra que promueve la sensación de saciedad.

Siempre es buen momento para comprometerse con una alimentación más saludable. Con estas ideas, tu dieta será más ligera. ¿Te apuntas?

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