Suplementación alimenticia y el concepto de alimentación óptima

Obtener todos los nutrientes incluso con una dieta equilibrada, a veces, es difícil, por el estilo de vida actual, es decir, la falta de tiempo que todos sufrimos, descuidando nuestros hábitos alimenticios.

Además las propiedades actuales de los alimentos, con ciertas carencias en minerales determina que los productos que comemos tengan menor calidad,

Por todo ello, en muchas ocasiones debemos suplementar nuestra alimentación..

Valorar estos niveles de suplementación no es fácil, ya que depende de circunstancias personales de trabajo, actividad o situación social para determinar que cantidad suplementaria de vitaminas, minerales, proteínas son necesarias, así como aumentar la ingesta en caso de déficit calórico, y también la proporción en proteínas, grasas, hidratos de carbono, en cada una de nuestras comidas y todo ello para garantizar una salud óptima.

En los países desarrollados, encontramos de un 10 a un 12 % con deficiencias nutritivas, sin cuadro clínico identificable, y demostrable por métodos bioquímicos. No son enfermos en la acepción corriente de la palabra, pero su salud no es la óptima deseable.

 

De la alimentación adecuada hacia el concepto de alimentación óptima

De la alimentación “adecuada”, la ciencia evoluciona hoy hacia el concepto de la alimentación “óptima”. Esto explica la aparición de nuevos productos alimenticios que mejoran el bienestar físico, que reducen los riesgos de ciertas afecciones.

Dentro de las situaciones especiales, que a pesar de llevar una dieta equilibrada, requieren una suplementación, se encuentran, personas que están tomando determinaos fármacos, alto consumo en  alcohol y tabaco, los deportistas, las embarazadas,  y sobre todo las digestivas, también situaciones de pérdida de nutrientes por el cocinado, y hábitos alimenticios como el veganismo.

Con todo lo expresado, se puede determinar qué esta suplementación es personalizada e individualizada, en la que hay que intentar que la dieta sea completa y equilibrada, pero aun así, puede ser precisa la suplementación.

De esta manera en situaciones específicas como en personas con hábitos de alcohol o tabaco, en las que aumentan las necesidades de vitaminas antioxidantes, especialmente la vitamina C.

Otras situaciones en personas con una actividad física deportiva de cierta intensidad y frecuencia puede aumentar las necesidades de algunas vitaminas como B1, B3 o B6 o algunos minerales como calcio, magnesio o hierro.

En el veganismo, la suplementación con vitamina B12 es indispensable y con omega 3, recomendable.

En el embarazo y la lactancia, es necesario suplementar con folato, al menos cuatro semanas antes del parto y durante el primer trimestre, para evitar defectos del tubo neural, así como Yodo y hierro.

Con respecto a los fármacos, algunos medicamentos interfieren con la absorción o el metabolismo de algunos nutrientes (interacciones fármaco-nutriente), por ejemplo el caso de los antidepresivos, o de los antiácidos, que dificultan la absorción de la B12.

El estilo de vida actual con una hiperactividad exagerada y una demanda profesional en el trabajo muy acusada, hayan aumentado de una forma muy significativa en estos tiempos y se estima que alrededor del 20% de las personas, sobre todo mujeres, la han padecido en algún momento de su vida.

Un porcentaje elevado de estos pacientes, requieren medicación con antidepresivos, que aumentan las necesidades de folato.

En enfermedades digestivas asociados a una flora intestinal alterada o a síndrome o enfermedad del intestino irritable pueden dificultar la absorción de nutrientes, precisando por tanto un mayor aporte, y en situaciones de estreñimiento crónico, en los que es recomendable el Aloe Vera.

 

Los nutrientes más deficitarios en la actualidad

 

Los nutrientes más deficitarios en la actualidad, son la vitamina D, el Omega 3 ( por ello se recomienda aumentar la ingesta de pescados azules), la coenzima Q10 (antioxidante primordial), el magnesio debido a los abonos en la agricultura, que no se restituyen al suelo, con nitrógeno, fósforo y potasio, muy adecuado en los deportistas.

El aporte de vitaminas A y D para todas las personas con una alimentación con productos desnatados.

Hoy sabemos que el envejecimiento, depende en un 35% de nuestros genes y en un 65% de como interactuamos con el ambiente; y así podemos influir en nuestra calidad de vida y en el antienvejecimiento, con un estilo de vida saludable, en el aspecto alimenticio, mental y físico.

De esta manera una dieta sana de bajo índice calórico, hábitos de ejercicio (unos 10.000 pasos al día), suplementos nutricionales (omega 3, vitamina D), y equilibrio emocional para una buena salud mental, nos va a llevar a un envejecimiento saludable.

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