Ingredientes y complementos

Este invierno cuida tus defensas con Equinácea y Própolis

[:es]¿Cansado de los catarros, la fiebre y el resfriado en invierno? Te abrigas lo suficiente, comes de manera saludable, haces ejercicio físico, y realizas un buen descanso, pero sientes que falta algo más. Échale una mano a tu sistema inmunitario y cuida tus defensas con remedios naturales como la Equinácea o el Própolis. Hoy vamos a explicar una manera natural de cuidar tus defensas y ayudarte a prevenir el catarro común, ¿quieres saber qué es y cómo utilizarlo?

En invierno, los climas húmedos y las temperaturas cálidas, nos hacen más susceptibles, nuestro sistema inmune se encuentra más debilitado, y esto hace que cuando alguien a nuestro alrededor está resfriado, ya sea en el trabajo o en casa, seamos más vulnerables y más propensos al contagio.

Las hojas de la planta Equinácea, al igual que el Própolis o propóleo, presente en la miel de las abejas, son un grupo de compuestos que se incluyen en complementos alimenticios utilizados para la prevención del “resfriado común”, y que actúan ayudando a nuestro organismo en la defensa contra los microorganismos. Combinar própolis con equinácea es una buena idea para sumar fuerzas en esta época de frío.

Por un lado, la Equinácea, se utiliza tradicionalmente para reducir la gravedad y los síntomas causados por el resfriado común (mucosidad, garganta carrasposa, fiebre). Además de defendernos contra los virus y las bacterias, se cree que, entre sus propiedades, también podría proteger nuestras células contra las radiaciones solares, causantes del envejecimiento y daño de la piel.

Pero, si estás leyendo este artículo y ya te encuentras con dolor de garganta, congestión nasal, moco y/o dolor de cabeza, aunque no llegues a tiempo para prevenir esta situación, tal vez una infusión caliente con miel y própolis te vendría bien para mejorar estos síntomas.

¿Por qué miel con própolis?

El própolis es una sustancia de olor dulce, un tipo de resina que las abejas recogen de la corteza de los árboles y arbustos. Después, la modifican con sus secreciones salivares y la utilizan para sellar pequeños agujeros de sus colmenas. Además, también la utilizan como antibiótico natural, para mantener a la colmena sin gérmenes.

El própolis, que se encuentra en pequeñas cantidades en la miel, se ha utilizado desde antaño para aliviar, mejorar o disminuir el tiempo en que tardan en ceder los síntomas del resfriado común. Además, la miel actúa como calmante contra la irritación de garganta y, además, posee propiedades antibacterianas y antisépticas, pudiendo llegar a ser considerada como “antibiótico natural”.

Es importante mencionar que, para un correcto aprovechamiento del própolis, se debe tener especial cuidado con su conservación, por lo que se deberá guardar en un recipiente cerrado, alejado de la luz directa del sol, en un ambiente con poca humedad y protegido de las altas temperaturas, especialmente en verano. La alacena o una despensa, son el lugar ideal para su correcta conservación y así aprovechar todas sus propiedades.

En definitiva, el própolis actúa sobre nuestro sistema inmune, proporcionando una ayuda extra para luchar contra agentes externos, por lo que en aquellas situaciones en las que nos veamos en la necesidad de reforzar nuestro sistema inmunitario, como en los cambios de estación o en épocas de mucho estrés, podemos hacer uso del própolis o la Equinácea.

Cuando te sientas decaído o falto de energía, ayuda a tus defensas con própolis y equinácea y ¡no permitas que el invierno te frene!

 

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