Cuida tus pulmones y ¡protégete!

Son fuente de vida, por eso aprender a cuidarlos a través de unos hábitos saludables es fundamental y, en tiempos de coronavirus, aún más. Te contamos todo lo que necesitas saber y hacer para ganar salud.

Millones de personas en el mundo sufren cada día enfermedades respiratorias, y la mayoría ni siquiera son diagnosticadas. De hecho, pocas veces somos conscientes de nuestros pulmones y de la respiración. En cambio, este órgano es fundamental para la vida y merece que le prestemos mucha atención.

¿Para qué sirven los pulmones?

Lo pulmones son órganos vitales para la respiración que permiten la absorción de oxígeno y la expulsión de dióxido de carbono, una función imprescindible para el cuerpo humano.  Cada pulmón está formado por conductos que se van haciendo cada vez más estrechos: desde los bronquios hasta los alveolos, donde se produce el intercambio de gases. El oxígeno es absorbido por las fosas nasales, la faringe y la laringe. Cuando llega a los pulmones se produce el intercambio de sangre, ya que se aporta el oxígeno necesario para que funcionen todos los órganos del cuerpo y a su vez se recoge el dióxido de carbono de las células para ser expulsado.

¿Cómo sé si están sanos mis pulmones?

Hay señales de advertencia de que los pulmones pueden estar débiles o sufriendo alguna enfermedad.

Tos crónica: sufrir tos durante un mes o más es un síntoma temprano importante que revela que algo no está del  todo bien en el sistema respiratorio.

Falta de aliento: La respiración es un procesos tan habitual que apenas se percibe de forma consciente. Por eso, si empiezas a tener dificultadas al respirar, incluso en estado de reposo, puede ser otra señal de que tus pulmones están fallando.

Sibilancias: las sibilancias son sonidos agudos (como silbidos) que se producen durante la respiración, es decir, al inhalar y exhalar. Esto puede indicar que las vías respiratorias están parcialmente bloqueadas.

10 tips para cuidar tus pulmones

Ayuda a tus pulmones para que funcionen a pleno rendimiento es más sencillo de lo que crees. ¡Apunta estos consejos!

Bebe dos litros de agua al día

La hidratación es vital para la salud de los pulmones. De hecho, su deshidratación se considera un factor de riesgo de enfermedades respiratorias como el asma y la bronquitis crónica. Así que recuerda, debes tomar al menos 8 vasos de agua al día. Si te cuesta mucho ayúdate de infusiones como el té verde, la cola de caballo o el diente de león.

Controla tu peso

El sobrepeso dificulta el trabajo de los pulmones. Y si además el exceso de grasa se acumula sobre todo en el abdomen, es aún peor, ya que esto complica la respiración porque eleva el diafragma, que aprieta la caja torácica y limita la función pulmonar.

Aléjate de la contaminación

La contaminación es uno de los principales enemigos de la salud pulmonar: los gases tóxicos y partículas en suspensión irritan el aparato respiratorio y favorecen las infecciones, crisis asmáticas, etc… Según los últimos informes de la OMS, 9 de cada 10 personas respiran cada día aire contaminado.

Vigila tu postura

Si cuidas tu postura respirarás mejor. ¿El motivo? Algunas posturas favorecen que los pulmones se expandan y mejoren la entrada de aire. Por ejemplo, si estás tumbada, usa una almohada de una altura media y duerme de lado con un cojín entre las piernas. Si estás sentada, apoya siempre la espalda en el respaldo y procura no cruzar las piernas. ¿Más? Camina con la espalda recta y la mirada al frente, de esta forma facilitarás la respiración.

Haz un détox

Al igual que el hígado o el riñón, los pulmones también necesitan limpiarse para eliminar impurezas. Respirar vapor de agua con hojas de eucalipto (haciendo vahos) ayuda a desintoxicar las vías respiratorias.

El jengibre es también un buen antibacteriano y limpiador natural que puedes tomar en forma de infusión o con nuestro complemento alimenticio Jengibre Vive+ Advance.

El deporte, tu aliado

Un factor esencial para mejorar la capacidad pulmonar es el ejercicio físico. Ir en bicicleta, correr, nadar, bailar o simplemente pasear a buen ritmo al aire libre aumenta la salud de los pulmones e inyecta oxígeno a las células. Y si, además, lo practicas al aire libre, también te beneficiarás del aporte de vitamina D: huesos más fuertes, menos resfriados y mejor humor.

Deja de fumar

El efecto perjudicial del humo del cigarrillo en los pulmones es un secreto a voces. Sin embargo, algunas personas continúan fumando. No lo olvides: fumar deposita alquitrán en los pulmones,  una sustancia perjudicial y obstructiva, por no hablar de una lista interminable de productos químicos, como por ejemplo el monóxido de carbono.

Temperatura correcta

Las mucosas de la nariz calientan y limpian el aire que inspiras. Si se resecan, no hacen bien su función, con lo que llegan más impurezas al pulmón y hay más riesgo de enfermedades respiratorias.

En casa, la temperatura debe oscilar entre 19 y los 21ºC.

Ventila cada día

Ventila diariamente todas las habitaciones de tu casa. Hazlo al menos 10 minutos para renovar el aire y que se limpien de sustancias nocivas.

Ríete más.

Al igual que con la respiración profunda, con la risa también fuerzas más aire fuera de los pulmones, lo que conduce a una mayor inhalación de aire fresco y un mayor suministro de sangre oxigenada. Otra excusa más para disfrutar de la vida y reírte cada día.

Referencias Bibliográficas

GrupoVivePlus

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *