5 razones por las que no recurrir a las dietas milagro

En la sociedad en la que vivimos existe una gran preocupación por lo que comemos y cómo influyen los alimentos en nuestro organismo.

Está demostrado desde el punto de vista médico que una alimentación adecuada nos ayuda a encontrarnos bien con nosotros mismos. La fruta, la verdura y los alimentos ricos en fibra mejoran nuestro tránsito intestinal y previenen el estreñimiento a la vez que son considerados como factores protectores.

Dentro de la pirámide alimenticia se aconseja comer fruta, verdura, legumbre, lácteos, proteínas en forma de carne, pollo, pescado y huevos, así como hidratos de carbono de absorción lenta, pero todo en las proporciones adecuadas.

Lo que se debe evitar, es el exceso de grasas, las bebidas fermentadas y azucaradas y los hidratos de carbono de absorción rápida.

En las “Dietas Milagro” seleccionamos sólo una parte de los alimentos que debemos tomar cada día; y por tanto, excluimos otros de nuestra dieta, lo que puede llevarnos a poner en peligro nuestra salud, ocasionándonos carencias de vitaminas y de nutrientes imprescindibles para el funcionamiento de nuestro organismo.

  • No porque el peso que se pierde es a expensas de músculo y agua y la masa muscular es fundamentar mantenerla.
  • No porque al disminuir la ingesta calórica por debajo de 1.000 calorías hace que nuestro organismo entre en modo ahorro y aproveche al máximo todo lo que se ingiere.
  • No porque al ser restrictivas, pueden provocar carencias
  • No porque lo que se pierde rápido de recupera a la misma velocidad que se ha perdido.
  • No porque no nos fomentan una alimentación equilibrada y por consiguiente NO nos enseñan a comer.

SI a una alimentación con una proporción adecuada de nutrientes: 55% de Hidratos de carbono, un 30% de Grasas y un 15% de Proteínas.

Para perder peso se debe hacer una dieta higiénica, mediterránea, acompañada de una actividad física diaria de al menos 30 minutos ejercicio.

Salud es sinónimo de alimentación adecuada y de dieta mediterránea, no habla de dietas milagro.

No nos dejemos guiar por una por una pérdida de kilos rápidos que posteriormente vuelven a reaparecer en nuestros cuerpos por no haber sabido adquirir unos hábitos adecuados.