¿Tienes ya tus propósitos de Año Nuevo?

El 1 de enero se ha convertido para muchos en el momento de hacer cambios en nuestras vidas: dejar de fumar, ir al gimnasio, llevar una alimentación saludable, dedicar más tiempo a uno mismo o a tus seres queridos… el Año Nuevo es el momento de plantearnos nuevos retos, de empezar nuevamente por todo lo alto y dejar atrás el pasado ¡Año nuevo, vida nueva!

Si eres de esas personas que empieza a plantear sus propósitos de Año Nuevo con tiempo, pero te sientes cansado de no conseguir cumplir los objetivos planeados, desde aquí te queremos ayudar a conseguirlo. Si sigues estos 5 consejos, encontrarás soluciones realistas y alcanzables.

Cambia un hábito a la vez

La paciencia, la perseverancia y la planificación son la clave del éxito. Ve con calma, piensa cuales son las cosas en tu vida que realmente quieres cambiar, el por qué deberías hacerlo, y qué tienes que hacer para lograrlo.

De todos esos objetivos que te has planteado, establece una lista de prioridades y trabaja en ellos por orden, de uno en uno. Cuando hayas conseguido tu primer objetivo, ve a por el segundo, luego a por el tercero, y así, sucesivamente. Si intentas cambiar muchas cosas a la vez, es probable que conseguirás sentirte cansado y agobiado, y al final, terminarás rindiéndote. De este modo, te resultará más fácil.

Hazlo sencillo

Los cambios drásticos y poco realistas podrían hacerte sentir frustrado, sólo dificultarán el camino hacia tus objetivos, y puede que al final termines dándote por vencido.

En éste caso, ¿qué es lo mejor que puedes hacer? Si por ejemplo, tu objetivo para el nuevo año se basa en perder peso, pero nunca antes habías hecho dieta o ejercicio, y consideras que será complicado romper con los malos hábitos, en lugar de plantearte comer sólo ensalada y salir a correr diariamente de un día para otro, empieza con pequeños cambios más realistas cómo incluir más verduras en las comidas o ¿por qué no?, probar nuevos platos con hortalizas. Ves añadiendo nuevos hábitos poco a poco y conseguirás adoptarlos más fácilmente.

Prémiate

Cada logro que consigas, por insignificante o pequeño que te pueda parecer, es más importante y grande de lo que te imaginas, ya que te hace estar a cada vez más cerca de tu meta.

Mantente motivado, tal vez llevas meses viendo esas deportivas de nueva temporada y que querías desde hace mucho tiempo para salir a correr, o ese vestido del escaparate que siempre ves en la tienda de la esquina de tu casa de camino al trabajo, imaginando el lugar en el que lo usarías y cómo lo combinarías; basta de lamentaciones: si has alcanzado tu objetivo, felicítate a ti mismo por ello comprándote el premio.

Coloca tus objetivos en un lugar visible

Ya sea en tu habitación, en el baño, en la cocina o en tu oficina, asegúrate de que están estratégicamente ubicados en aquel rincón, que sean visibles, y que siempre los tengas presentes. Así, en el caso que sientas la tentación de renunciar, te recordarás nuevamente la razón por la cual estás haciendo esto.

Valora los beneficios que obtendrás al alcanzar tu meta

Tal vez lo hagas para sentirte mejor contigo mismo/a, o el motivo que te ha llevado a tomar la iniciativa y hacer el cambio haya sido un factor externo (la recomendación de tu madre, un amigo de confianza o tu médico de cabecera). Sea cuál sea la razón, lo importante es que has decidido hacer un cambio positivo en tu vida, y lo mejor, es tener esos beneficios siempre presentes como motivador principal.

Este año cumple tus propósitos, no tengas prisa, márcate objetivos pequeños y realistas y ¡lánzate a por ellos!

 

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