¿Síndrome postvacacional? ¡Aumenta tu energía!

Chica alegre en el trabajo tras volver de vacaciones

Se han acabado las vacaciones y vuelves a casa después de unas semanas de descanso y desconexión. ¡Las vacaciones han servido para que regreses con las pilas cargadas! Ahora toca deshacer las maletas, cuadrar los horarios familiares, ponerse al día con las tareas del trabajo y retomar tus rutinas. Te reincorporas a tu actividad laboral y, sin saber muy bien cómo ni porqué, empiezas a sentirte cansado, te cuesta concentrarte, duermes mal… ¿Te resulta familiar? Puede que estés experimentando el síndrome postvacacional, un fenómeno cada vez más extendido relacionado con la vuelta de las vacaciones.

Qué es el síndrome postvacacional

La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SEMFYC) define el síndrome postvacacional como un estado de malestar muy genérico, que afecta a algunas personas durante los primeros días de la vuelta al trabajo tras las vacaciones. Suele afectar a personas jóvenes, menores de 45 años, y se resuelve espontáneamente al cabo de unos días.

Los síntomas que se experimentan son muy diversos

  • Físicos: cansancio, falta de apetito, somnolencia, falta de concentración, molestias en el estómago o insomnio, entre otros.
  • Psíquicos: falta de interés, irritabilidad, inquietud, tristeza, sensación de indiferencia…

Prevenir el síndrome postvacacional

Es fundamental afrontar este momento con una actitud positiva y constructiva, sin preocuparse ni centrarse exageradamente en las molestias, pues ya sabemos que son pasajeras. Los expertos aconsejan tomar algunas medidas para prevenir el síndrome postvacacional, como, por ejemplo:

  • Dejar unos días de adaptación entre las vacaciones y la reincorporación al trabajo
  • Entender que se trata de un proceso pasajero y no darle más importancia de la que merece
  • Asegurar un horario de sueño regular y suficiente
  • Adaptar la carga de tareas en el trabajo, aumentando de manera progresiva a medida que pasen los días
  • Planificar adecuadamente los días para encontrar un equilibrio entre la jornada laboral y actividades de ocio
  • Mantener unos hábitos de vida saludables. Para ello, es bueno combinar actividad física o deporte con una alimentación equilibrada
  • No tomar decisiones vitales sobre el futuro laboral si la vuelta al trabajo está afectando a la persona

Niños y la vuelta de vacaciones

Algunos niños pueden experimentar esta sensación de malestar cuando se acaban las vacaciones y toca volver al colegio. La recomendación de los profesionales es volver poco a poco a la rutina, adaptando los últimos días del verano a los horarios escolares para que el cambio no sea tan brusco.

Además, es recomendable no conceder mucha importancia a las molestias y recordar con ellos todas las cosas positivas de iniciar el curso escolar: reunirse con los compañeros, seguir aprendiendo sus materias favoritas, las actividades extraescolares… Reforzar los aspectos positivos puede ayudar a revertir las sensaciones negativas de la vuelta al cole.

¿Cuándo preocuparse? Si estas molestias no desaparecen al cabo de 15 días, es necesario consultar con el médico de cabecera para descartar un problema de otra naturaleza.

Ayudas naturales para la vuelta al trabajo

Reincorporarse al trabajo y adaptarse de nuevo al ritmo del día a día no siempre es fácil, incluso si no sufres síndrome postvacacional. Para ello, existen algunos aliados naturales para hacer más llevadero el final de las vacaciones y afrontar el nuevo curso con energía y vitalidad. Toma nota.

  • Jalea Real, Gracias a su contenido en vitamina C, contribuye a que te sientas más vital.
  • Quinoa con Magnesio, un innovador producto de Vive+ Advance que aúna las propiedades del superfood quinoa con las propiedades del magnesio para disminuir el cansancio y la fatiga.
  • Otra opción, más clásica, son los productos a base de levadura cerveza, un ingrediente natural conocido tradicionalmente por su alto contenido en vitaminas y minerales, por lo que suele usarse como refuerzo en estas épocas.Puede usarse tanto en forma de cápsulas como en copos de levadura de cerveza, una opción ideal para añadir a ensaladas, sopas, cremas o purés.