Glosario: S

Selenio

El selenio es un oligoelemento, es decir, una sustancia que nuestro cuerpo necesita en pequeñas cantidades para su correcto funcionamiento. Se encuentra ampliamente distribuido en el organismo, especialmente en riñones, bazo, hígado y corazón.

Dentro de los alimentos que resultan fuente de selenio encontramos los mariscos, las vísceras y las carnes, es decir, alimentos proteicos de origen animal.

Propiedades:

El selenio es un mineral que destaca por su poder antioxidante que contribuye a la protección de las células frente al estrés oxidativo. Forma parte de distintos complejos enzimáticos de nuestro organismo, destacando su presencia en la glutatión peroxidasa, que tiene la capacidad de eliminar radicales libres (sustancias dañinas para nuestras células) y en la prevención de daño oxidativo.

En la glándula de la tiroides se concentra la mayor cantidad de selenio del organismo, y a este mineral se le confiere la propiedad de contribuir al normal funcionamiento de las hormonas tiroideas. Forma parte de una serie de enzimas que participan en este metabolismo que confieren protección a las células tiroideas a través de, otra vez, la eliminación de radicales libres que se originan en el proceso de la formación de las hormonas de la toroides.

Participa en la formación de las células sexuales masculinas, por lo que se le atribuye la capacidad de contribuir al normal desarrollo de éstas.

Tiene un papel importante en el sistema inmunológico, contribuyendo a su normal funcionamiento. Es esencial en la regulación de ciertas reacciones actuando como antioxidante. El déficit de selenio se ha relacionado con una disminución de la producción de inmunoglobulinas y anticuerpos, además, este mineral ayuda frente a infecciones producidas por algunos virus, además de ayudar en la proliferación de linfocitos.

Finalmente, al selenio se le otorgan la capacidad de contribuir al normal mantenimiento de cabellos y uñas.

Semillas de chía
Salvia hispánica L.

La chía es una planta herbácea anual perteneciente a la familia Lamiaceae. Tradicionalmente se la ha considerado una fuente de fibra, proteínas y antioxidantes.

Originaria de México y América Central, la chía formaba parte de la alimentación básica de las poblaciones Aztecas y Mayas, quienes también utilizaban estas semillas por sus propiedades saludables.

Esta planta tiene un interesante perfil nutricional en el que destacan nutrientes tales como ácidos grasos omega 3, fibra dietética, proteínas vegetales, antioxidantes naturales, vitaminas y minerales.

Propiedades:

Se sugiere que la chía podría estar relacionada con la salud del corazón y la regulación de colesterol y triglicéridos en sangre, así como presentar capacidad antiinflamatoria debido a su contenido en ácidos grasos omega 3. Estos son esenciales para los humanos, es decir, debemos aportarlos a nuestro organismo a través de la dieta.

A estas semillas se les otorga la capacidad de ayudar a regular el tránsito intestinal y a mantener un buen estado de la flora intestinal, así como de producir sensación de saciedad gracias a su equilibrio entre fibra soluble e insoluble.

También se sugiere, por su contenido en flavonoides, que las semillas de chía podrían tener capacidad antioxidante, es decir, capacidad para frenar la formación de radicales libres, sustancias dañinas para nuestras células.

Finalmente, tiene un gran interés en la alimentación debido a su contenido en proteínas vegetales, con un perfil de aminoácidos interesante, así como por su contenido en vitaminas y minerales entre los que destacan vitaminas del grupo B, calcio, magnesio, potasio y hierro.

 

Semillas de lino

Las semillas de lino dorado tienen un alto contenido en fibra dietética, por lo que se utilizan para regular el tránsito intestinal. Son también una fuente natural de grasas saludables omega 3 y omega 6.

El lino es apreciado por su riqueza en fibra soluble, con propiedades beneficiosas para el sistema digestivo. La fibra soluble es la fracción de fibra vegetal que tiene la capacidad de formar un gel viscoso cuando se combina con agua. Se encuentra en varios alimentos, como las semillas de lino y zaragatona, el salvado de avena o las legumbres.

Propiedades:

Las semillas de lino tienen la propiedad de equilibrar el ritmo evacuatorio. En situaciones de estreñimiento, su fibra soluble contribuye a favorecer el tránsito intestinal, ya que, al ingerirse junto a líquidos, forma un gel en el intestino que mejora la consistencia de las heces y facilita su expulsión. Además, la fibra soluble suaviza la mucosa, por lo que no resulta irritante para las paredes intestinales.

La fibra soluble tiene también un efecto prebiótico sobre la microbiota intestinal, es decir, favorece que la flora saludable pueda crecer y mantenerse en nuestro sistema digestivo. Una buena flora intestinal contribuye, entre otros efectos beneficiosos, a mejorar las alteraciones del tránsito, como el estreñimiento y la diarrea.

Además, la fibra soluble está recomendada en personas con colesterol elevado o aquellas que necesiten regular sus niveles de azúcar en sangre. El gel formado por la combinación de fibra soluble y agua puede secuestrar una parte de los azúcares, grasas y colesterol ingeridos con los alimentos, por lo que disminuye la absorción de los mismos y regula sus niveles en sangre.

Precauciones: las semillas de lino y la fibra soluble deben introducirse en la dieta de forma progresiva, ya que algunas personas pueden experimentar molestias gastrointestinales pasajeras (flatulencias o hinchazón abdominal).

 

Sen
Cassia sp. pl.

El sen es una planta tropical con efecto laxante, avalada por la Organización Mundial de la Salud para el tratamiento del estreñimiento ocasional durante cortos periodos de tiempo (7-10 días). Su uso para estimular el tránsito intestinal se conoce desde hace más de diez siglos.

El sen pertenece al género Cassia, que incluye una gran variedad de especies. Todas ellas crecen en el trópico de África, América y Asia. El fruto es una legumbre que, juntamente con las hojas, constituyen la parte utilizada por sus cualidades terapéuticas. Las semillas del fruto suelen eliminarse, pues se considera que tienen un efecto irritante.

Los componentes de las hojas y frutos son similares. Contienen, entre otros, senósidos, antraquinonas, mucílagos, flavonoides y resina.

Propiedades:

Su contenido en derivados hidroxiantracénicos (antronas y diantronas) es el responsable de su efecto laxante estimulante. Estos principios activos inhiben la reabsorción de agua, cloruros y sodio en el intestino grueso, e incrementan la secreción de potasio de las células intestinales. Se ocasiona, por lo tanto, un aumento de la cantidad de agua y electrolitos en el colon, por lo que aumenta la presión y da lugar a una acción laxante. Por otro lado, las antronas también tienen la capacidad de aumentar la motilidad intestinal, ya que actúan sobre las terminaciones nerviosas de la mucosa.

El sen está indicado para tratar el estreñimiento ocasional y para limpiar el intestino antes de algunas pruebas diagnósticas. La acción laxante se manifiesta entre las 8 y 12 horas después su administración, por lo que es recomendable tomarlo antes de acostarse.

Precauciones: por su efecto irritante, el sen no debe administrarse en caso de enfermedades inflamatorias intestinales. Está contraindicado en obstrucciones gastrointestinales. No se recomienda su uso en periodos prolongados.