¡Pon productos con certificado BIO en tu vida!

Empieza a consumir productos ecológicos y con certificado BIO

 

La ecología siempre nos ha parecido una cosa complicada y costosa de realizar, pero en realidad muchas acciones que contribuyen a mejorar la sostenibilidad son bastante sencillas y no ocupan mucho tiempo, ¿Quieres saber algo más del tema y del certificado BIO? ¡Aquí van algunas cosas básicas!

¿Qué significa ser BIO?

Podemos entender que ser BIO se refiere a ser más sostenible y tener un equilibrio entre el medioambiente, lo social y lo económico, es decir, fomenta la producción ecológica, biológica u orgánica y local o de proximidad a un precio justo para todos (productores y consumidores). Con esto, contribuimos a minimizar el impacto del humano en el medio ambiente y operar de la forma más natural posible.

¿Qué es la producción ecológica?

Se trata de una forma de producción que respete el ciclo de vida natural, lo que incluye características como:

  • Campos de cultivo rotatorios
  • Los fertilizantes usados no pueden ser químicos
  • Se pueden usar abonos naturalmente producidos en las granjas
  • Se prohíben organismos modificados genéticamente
  • El ganado se debe criar y alimentar al aire libre

Para asegurar que los productos han seguido las normas correspondientes podemos encontrar el sello de certificación ecológica. Éste lo podemos encontrar en los envases o etiquetas de los distintos productos:

Certificado europeo BIO

¿Qué es la certificación BIO?

Para poder incluir el sello de certificación ecológica o biológica los agricultores o ganaderos deben cumplir unos requisitos muy estrictos, que se van revisando al menos anualmente.

Los objetivos de la certificación son principalmente la protección del medio ambiente y el bienestar de los animales, pero también incluyen la calidad de la comida y demás productos y la confianza del consumidor.

¿Qué podemos hacer para llevar un estilo de vida más BIO?

Compras BIO

Intentar usar el máximo de productos ecológicos posibles y potenciar esta parte del comercio. Aunque el producto más fácil es la comida, también hay otras opciones de productos ecológicos como papel o algunos tejidos.

Reducir nuestro consumo y desechos

Reducir los desechos y reciclarlos meticulosamente para que puedan tener una segunda vida, como por ejemplo el papel, el plástico o el vidrio.

Aunque actualmente no hay escasez de alimentos, estamos acostumbrados a tirar a la basura la comida que sobra. En vez de eso puede reservarse para usarla para otras preparaciones, por ejemplo, las verduras y carne que usamos para hacer caldo, se pueden usar para elaborar croquetas o albóndigas, o pequeños restos del plato se pueden usar para hacer platos combinados cuando nos da un poco más de pereza cocinar

Aunque para algunos no es muy habitual, el reciclaje del aceite también es muy importante (que habitualmente se desecha en el fregadero), tiene que llevarse a un punto limpio para que gestione.

BIO en el entorno laboral

En la oficina o el trabajo, usar el papel por ambas caras y cuando se tenga que tirar, se debe desechar en el contenedor correspondiente.

Cultivar tu propia comida

Si existe la opción, otra buena idea es cultivar un pequeño huerto urbano en el balcón, con algunas hierbas aromáticas, por ejemplo. Los más atrevidos, si tenéis espacio en casa, también podéis plantar tomateras, pimientos o algunos árboles frutales (de fresas, frambuesas o moras, por ejemplo).

También se puede hacer compostaje casero para abonar el pequeño huerto, solo se necesitan residuos orgánicos como comida, papel, ramas y hojas secas, pero sobre todo paciencia.

Alternativas a las bolsas de plástico

Una de las cosas más fáciles que puedes hacer es evitar el uso de bolsas de plástico de un uso, como las del supermercado. Llevar bolsas de tela que podemos reutilizar reducirá el uso de bolsas de plástico. Con las frutas y las verduras se puede evitar el uso de bolsitas de plástico si las pesamos sueltas y guardamos las etiquetas de la balanza.

¿Verdad que ya no parece tan complicado? Es cierto que actualmente llevamos vidas muy ajetreadas pero la mayoría de las acciones que acabamos de exponer no requieren demasiado tiempo, ¡solo un poco de organización! Una buena idea es empezar poco a poco con las cosas más sencillas e ir sumando poco a poco. Qué, ¿te apuntas?