Ikigai, el secreto japonés para una vida plena

ikigai, tu meta en la vida

¿Sabías que hay una región en Japón que alberga la mayor tasa de población centenaria del mundo?? Ellos tienen la visión de que hay que trabajar hasta el último de tus días. Para ello, buscan siempre su ikigai: su misión en la vida. Buscan siempre una actividad que les proporcione satisfacción en su día a día. En este artículo te contaremos más sobre el concepto, cómo aplicar el ikigai en tu vida y consejos para vivir con éxito.

 

¿Qué es el ikigai?

En España se ha dado a conocer el ikigai debido al libro publicado por los españoles Héctor García y Francesc Miralles (Ikigai: los secretos de Japón para una vida larga y feliz). Visitaron el pueblo de Okinawa al ser el lugar con más población de personas centenarias del mundo y cuando les preguntaban por su entusiasmo por la vida todos contestaban que era por su ikigai.

El ikigai es encontrar aquellas actividades en las que somos buenos, que nos aporta alegría y que, además, es útil para el resto de las personas. Cuando realizas este tipo de trabajo, sientes más autoestima ya que tu trabajo es muy gratificante en muchos aspectos.

 

La misión de la vida

Para encontrar nuestro ikigai y aquello en lo que somos buenos, debemos reflexionar sobre aquellas actividades que nos reconfortan y se nos dan bien. Puedes probar varias actividades hasta encontrar aquello que te apasione. También puedes echar la vista atrás y rebuscar en tu niñez para recordar qué cosas hacías bien. Todos tenemos un don natural, ¡encuentra el tuyo!

¿Quieres técnicas de meditación que te aporten paz y te acerquen a la felicidad? En otro artículo te contamos las leyes de la espiritualidad que te pueden ayudar a buscar la paz y la calma para encontrar tu pasión.

 

Descubre tu pasión

Si todavía no has descubierto tu pasión, puedes hacer una serie de preguntas que te ayuden a encontrar tu ikigai. Para contestarlas, es mejor que estés en un momento de relajación y con tiempo de sobra para pensar con claridad.

Una de las preguntas que puedes hacerte es cuándo te sientes bien haciendo una actividad. Podría ser cuando se trabaja en grupo, se dibuja, al enseñar o al educar a otra persona, etc.

Otra pregunta que te puede ayudar es cuándo sientes que el tiempo pasa muy rápido. Es un gran indicador de que esa actividad te apasiona y necesitas desarrollarla.

¿Tienes facilidad para hacer alguna cosa? Hay tareas que nos resultan más fáciles de desarrollar que al resto de personas y podría ser un don innato para ello.

Nuestro ikigai se puede encontrar en el apartado artístico, en el empresarial, filosófico, mecánico, científico, deportivo… Hay muchas opciones. No esperes que un test o un profesional contesten a tu ikigai. Se trata de pensar y reflexionar en nuestra búsqueda.

 

Cómo aplicar el ikigai en mi vida

Recicla tus conocimientos

Mantenerse activo a lo largo de los años y conocer las últimas tendencias serán la clave para no desfasarnos. Es importante que aportemos valor, que avancemos según los tiempos y que tu ikigai siga ayudando a otras personas. Una de las frases célebres de Leonardo Da Vinci que va como anillo al dedo: “Aprender es la única cosa por la que la mente nunca se cansa, nunca teme y nunca se arrepiente”.

Vive el presente

Puede que pienses que estás mayor para encontrar tu ikigai o que ya es tarde. ¡Ni hablar! No te lamentes por las decisiones del pasado. Te han hecho como eres. Lo que tienes que pensar en que quieres vivir plenamente en el ahora. No pienses en el futuro ni en el tiempo malgastado. No merece la pena. ¡Vive la vida llena de positivismo! Hay muchos famosos que encontraron su pasión en los últimos años de su vida… ¡y menos mal! Porque nunca es tarde para aportar tu particular visión al mundo.

Da lo mejor de ti mismo

Cuando vives con tu ikigai, siempre tienes inquietudes y un afán por mejorar. ¡Totalmente normal! Es porque a medida que pasa el tiempo perfeccionas tu trabajo y cada vez lo haces mejor. Gracias a tu pasión y talento, te levantas todos los días con un objetivo que te anima a ser la mejor versión de ti mismo.

 

Ahora que ya conoces qué es el ikigai y cómo vivir plenamente con él, te animamos a que lo encuentres y notes los beneficios de vivir amando lo que haces. Es cuestión de actitud, por ello, te proponemos en otro artículo trucos para potenciar una actitud positiva.