Dieta prenavideña: ¡prepárate para la Navidad!

Dieta para Navidad

En Navidades las comidas y cenas son las protagonistas, con las celebraciones familiares, cenas de empresa y amigos. Además, en esta época alimentos como turrones, polvorones, mazapanes y mantecados hacen su aparición y nos tientan a comer un poco más de la cuenta. A esto hay que sumarle que, con el frío, apetece más que nunca quedarse en casa con la manta y el sofá, pero después podemos encontrarnos con que nuestra salud y peso se han resentido al dejar de lado hábitos saludables. ¿Es posible no ganar peso en Navidad? ¡Por supuesto que sí! Presta atención a estos consejos prácticos basados en las recomendaciones de los expertos en nutrición para no perder la línea ni comprometer tu salud en esta época.

 

1. Sin excusas: la Navidad no dura todo un mes.

Aunque las luces de Navidad y los comercios nos indiquen lo contrario, las fiestas navideñas son las que son, y a nivel de celebraciones, se cuentan con los dedos de una mano: la cena de Nochebuena, la comida de Navidad y la de San Esteban en algunas comunidades, la cena de Nochevieja, la comida de Año Nuevo y la del día de Reyes. A esto, podemos sumarle la cena de empresa y alguna otra comida con amigos. Por ello, es importante mantener los buenos hábitos durante todo el mes y reservarse únicamente estas celebraciones para extralimitarse un poco con la comida. Recuerda que a diario deberíamos comer 3 piezas de fruta y 2 platos que incluyan vegetales, como por ejemplo una ensalada y una crema de verduras.

 

2. Evita a diario los turrones y otros dulces navideños.

La repostería española es variada y en esta época es cuando más se luce. Turrones, mazapanes, mantecados, neules o barquillos, roscones… No hagas acopio de ellos en casa desde el primer momento, ya que así lo más probable es que vayas picando día a día, y esto va a contribuir al aumento de peso. Reserva estos dulces para los días de celebración y cómelos con moderación.

 

3. Planifica y pacta previamente los menús de las celebraciones navideñas.

Cada vez somos más lo que estamos concienciados de la importancia de la salud. Por eso, puedes comentar con la familia la comida que se va a servir para hacerla más ligera sin renunciar al sabor de la tradición. Si optáis por un principal fuerte, podéis obviar el aperitivo o pica-pica e incluir una ensalada o una crema vegetal para equilibrar la comida, por ejemplo. Otra opción es apostar por el pescado, que suele ser más ligero que la carne guisada. Incluid también un postre a base de fruta (macedonia, piña, granada…) antes de pasar a los dulces y, sin daros cuenta, la comida será más saludable y ligera.

 

4. Día D, hora H: en las comidas, recuerda, ¡tú decides lo que hay en tu plato!

Llega el día de la cena de empresa, o ya estás a la mesa con tus suegros, cuñados, hermanos… Insisten en que pruebes esto o aquello… Recuerda que, al final, eres tú el que decide. Si el menú es muy abundante, puedes optar por servirte menos cantidad; en un pica-pica, escoge las opciones con vegetales y limita las frituras o los embutidos. ¡La idea es continuar disfrutando de la comida, pero, sobre todo, de la compañía!

 

5. Compensa las comidas copiosas con otras más ligeras.

En el día a día, 5 comidas al día es lo recomendable: 3 principales (desayuno, comida, cena) y 2 tentempiés, a media mañana y a media tarde. Los días en los que tengas una comida de celebración esto no tiene porqué ser distinto, pero si sientes que no tienes hambre o estás muy saciado, opta por una cena ligera (una taza de caldo, un poco de pescado o jamón dulce y una fruta).

 

6. Alcohol: cuanto menos, mejor.

Es casi inevitable ver alcohol en las mesas en navidad: vino, cava o champagne, licores… Sin embargo, no hay que olvidar que las bebidas alcohólicas no son convenientes para la salud y, además, aportan calorías vacías, es decir, pueden sumar peso sin aportar nada bueno. Por eso, procura beber agua en la mesa, independientemente de si también eliges disfrutar de una copa de vino durante la comida. Si te gusta brindar, hazlo con moderación también durante las Fiestas.

 

7. No olvides la actividad física.

Como en las vacaciones, durante estos días solemos modificar nuestras rutinas, y esto incluye el gimnasio, los paseos, los desplazamientos habituales a pie. Intenta que tu rutina se vea lo menos comprometida posible, exceptuando los días que tengas un compromiso o celebración. Y si tienes días libres, puedes aprovechar también para hacer planes en familia, como paseos en bici o rutas urbanas.

 

Por último, recuerda que algunos ingredientes naturales pueden ser tus aliados en esta época. La alcachofa, el chitosán o el glucomanano son alguna de estas opciones.

Disfruta de una de las épocas más bonitas del año sin remordimiento, cuidándote y con bienestar. Comparte tiempo con los que más quieres sin comprometer tu línea o tu salud.

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