Descubre la crononutrición y ¡pon en hora tus relojes!

crononutrición

¿Tienes la sensación de ir a contrarreloj todo el día? ¿Tienes sueño después de comer y tus compañeros no? Quizás no te lo habías planteado nunca, pero existe algo así como “un reloj interno” y tiene mucho que ver con los procesos de nuestro cuerpo, ritmos y rutinas, incluida la alimentación. Cronobiología, crononutrición… ¿Quieres saber qué son y cómo te afectan? ¡Vamos allá!

 

Cronobiología y nutrición, el reloj interno

La cronobiología es una disciplina científica ligada a la Medicina y la Biología que estudia los relojes internos de los seres vivos.  En España, el Laboratorio de Cronobiología de la Universidad de Murcia lleva a cabo diversas investigaciones y acciones divulgativas sobre Cronobiología. Muchas de estas investigaciones tienen una aplicabilidad y permiten diferenciar a las personas según su cronotipo: por ejemplo, la cronobiología diferencia entre personas alondras (personas matutinas, que se despiertan pronto sin apenas esfuerzo) y personas del tipo búho (se activan por la noche). Esto tiene efectos en los patrones de sueño, el rendimiento laboral o si nos sentimos activos o adormilados, según la cronobiología.

Todo esto es algo que está escrito en los genes. No obstante, existen factores externos que son modificables y que permiten mejorar esta estabilidad de los ritmos en un 50-75%, según tu forma de vida. La exposición a luz diurna es uno de ellos, y es por ello que la hora en la que sale y se pone el sol y las horas de luz tienen una incidencia en nuestros ritmos. ¿Un ejemplo de cómo nos afecta? El cambio horario, o un viaje a una zona geográfica con pocas horas de luz solar nos afectan, pues alteran el ritmo de nuestro reloj interno.

 

Crononutrición: ¿cúando es mejor comer?

La Cronobiología afecta también en la absorción de nutrientes y como el cuerpo se comporta con los alimentos que se le ofrecen, según la hora del día. A esto se le llama “Crononutrición”.

 En el caso de personas vespertinas, si concentramos una dieta normal en sus horas más tardías, es probable que no padezcan ningún problema, pero si les cambiamos el horario y les hacemos consumir esta misma dieta en horas matutinas, es posible que podamos observar cambios no sólo a nivel de peso sino también a nivel fisiológico. Y es que los relojes internos de un vespertino, que despiertan más tarde, aprovecharán mejor los nutrientes por lo tanto en horas más tardías del día. En el caso de personas matutinas será justo al contrario.

 

3 consejos para regular nuestro reloj interno

Conocer qué tipo de persona somos nos puede ayudar a modificar algunos aspectos de nuestra vida que pueden permitir mejoras en muchos niveles, el primero, la salud.

Algunos consejos que pueden ayudarte a sentirte mejor y que tu cuerpo cumpla con sus horarios son:

Juegos de luces

Nuestros relojes internos se activan con la luz y se desactivan cuando esta se va. De ahí que cuando sale el sol, nos despertemos y que nos entre el sueño cuando no hay luz ambiente. Por eso es importante que, para mantener los relojes internos en buen estado, por la mañana (sea la hora que sea) dejemos que la luz entre a nuestra habitación o salgamos para que nuestros ojos la capten y el reloj interno se active correctamente. Y cuando vayamos a dormir, evitar cualquier estímulo lumínico (luces apagadas, nada de móviles ni tabletas, ni televisión…).

Ejercicio… ¡mejor por la mañana!

Es la hora en la que el cuerpo está preparado para afrontar un desgaste energético, más que por la noche, ya que realizar ejercicio por la noche hará desestabilizar los relojes internos provocando una confusión: “¿ahora me tengo que poner en alerta? ¿Pero si no hay luz, entonces es de día o de noche?”

Si estás pensando en realizar alguna actividad o apuntarte a clases, en otro artículo te contamos qué son los súper deportes y cuál es el tuyo.

El fin del picoteo

Comer continuamente confunde nuestro reloj interno. Si no paramos de comer no hay posibilidad de que el cuerpo nos mande las señales necesarias para decirnos que ya está lleno y que no quiere más comida según la hora que él entiende que es, por lo tanto, no lo hará y nunca acabaremos de saciarnos y como consecuencia comeremos por encima de nuestras necesidades con lo que ello comporta. Te damos en otro artículo unos trucos para aligerar tu dieta sin notarlo.

 

Estos son sólo tres pequeños consejos que pueden ayudarte a resintonizar tus relojes internos, especialmente en momentos de cambio horario o problemas para descansar bien. Ya sabes que lo primero que debes hacer para reorganizar todas las actividades de tu día a día es averiguar qué cronotipo eres… Y tú que eres, ¿alondra o búho?