7 cosas sobre los frutos secos que no sabías

7 cosas que nos sabías sobre los frutos secos

Los frutos secos son alimentos típicos de la dieta mediterránea, pero alrededor de ellos se arremolinan muchos mitos que los han convertido en alimentos no siempre gratos. Lo cierto es que los frutos secos tienen mucho que aportarnos y vamos a explicarte algunas cosas sobre ellos.

Los frutos secos son alimentos de origen vegetal que están recubiertos por una cáscara que protege su semilla interior. No dejan de ser semillas, es decir, su función es que crezcan más plantas de su especie. La cáscara es su barrera física que protege su semilla para evitar que sean comidos, aunque ¡no es impedimento para nosotros!

De los frutos secos se han dicho y se dicen muchas cosas. Por eso es el momento de conocer un poco más este alimento tan versátil que puede acompañar desayunos, comidas y meriendas en platos tanto dulces como salados. Vamos a ver 7 cosas que no sabías sobre los frutos secos, ¡verás cómo te sorprendes!

7 curiosidades de los frutos secos

Los frutos secos no engordan

Algunos creen que sí que lo hacen, pero, aunque contienen 50% de grasas, lo importante de que las contengan no es la cantidad de grasas. En primer lugar, hemos de pensar en qué tipos de grasas son las que contienen (saludables) y, en segundo lugar, la cantidad de frutos secos que se aconseja comer diariamente. El total de grasas que contiene la cantidad recomendada es menor de lo que podemos imaginar.

Consumo al día

Se aconseja su consumo diario de unos 30 gramos, sin sal añadida. Esto equivale a un puñadito. Y no, no se asocia con un aumento del peso corporal, la posible explicación a esto puedes encontrarla en el siguiente punto.

Rico en fibra

Contienen mucha fibra, lo cual ralentiza su paso por el tracto digestivo, provocando una mayor saciedad. Se está estudiando si es por este motivo que ayudan a perder peso. De momento lo que sabemos es que su fibra nos sacia, ¡y de qué manera más rica!

Vitamina antioxidante

Los frutos secos aportan vitamina antioxidante E, que ayudan a combatir contra los radicales libres. De esta manera se ralentizan algunos procesos de envejecimiento, aunque no quiere decir que no sigan su curso, pero de una manera más lenta.

Proteína vegetal

Son una buena fuente de proteína vegetal en combinación con cereales. Pueden formar parte de un buen desayuno nutritivo y saludable, o tal vez de una merienda, o un snack a media mañana… ¡cuando tú quieras!

Controlan el nivel de colesterol

Comer frutos secos no aumenta el colesterol. De hecho, los frutos secos contienen ácido oleico y ácido linoleico, que ayudan a controlar el nivel de colesterol y tienen efecto sobre la circulación y la salud cardiovascular. Para beneficiarnos de estas propiedades, los frutos secos deben ser crudos y evitar los frutos secos fritos y salados. De hecho, la Fundación Española del Corazón recomienda el consumo de 3 a 7 raciones semanales precisamente por sus virtudes cardiosaludables.

Ácido fólico

Su aporte en ácido fólico ayuda en estados nerviosos provocados por estrés, y a su vez ayuda a mejorar su sistema inmunitario.

Como decíamos al principio, es un alimento muy versátil que podemos incluir en desayunos, por ejemplo, con cereales; en comidas, por ejemplo, en ensaladas; o en meriendas por ejemplo con yogur. Esto permite que podamos distribuir estos 30g que se recomiendan en diferentes platos dando un toque de sabor y nutrientes extraordinario.

Prueba por ejemplo una receta muy rápida: 30g de frutos secos, 30g de cereales de desayuno, 20g de fruta troceada y un yogur. ¡Mézclalo todo en un cuenco y disfruta de este desayuno o merienda diferente y completo!

Así que ya ves, los frutos secos son un aliado en tu alimentación equilibrada, ¡no hay excusa para incluirlos en tu día a día!