¡Conoce las leyes de la espiritualidad para acércate más a la felicidad!

¡Conoce las leyes de la espiritualidad para acércate más a la felicidad!

Suele llegar un momento en la vida por el que todos pasamos que es la pérdida de identidad, una crisis emocional interna a veces desencadenada por algún factor otras veces simplemente llega sin más, sin dar explicación, y se instaura para hacernos sentir confusos, irrealizados, tristes, miedosos… En ese momento, trabajar la espiritualidad es una buena ayuda para derribar el muro que crea esa dualidad. ¡Vamos a ver cómo puede ayudarnos en nuestro camino a la felicidad!

La espiritualidad es interna

La espiritualidad es el recorrido interno que hace una persona por su estado psíquico, moral, con tal de investigar y crecer como persona. Este camino, se recorre creando estados de bienestar, sanación o liberación. No tiene porqué deberse a ninguna divinidad: la espiritualidad es el crecimiento personal y se logra por uno mismo.

Este recorrido interno, parece algo difícil y muy lejano, sobre todo en nuestra sociedad actual en la que tendemos a separar mucho el cuerpo de la mente y a focalizarnos más en el exterior que en nuestro interior. ¡Pero no es tan complicado!: se trata de conocernos, respetar y respetarnos, querer y querernos. Trabajar el perdón, el agradecimiento y la compasión, nos llevan a un mejor entendimiento y autoconocimiento y eso permite poder ver todo desde otro plano más lejano, menos apegado a las situaciones o materiales que nos impiden evolucionar.

Una buena manera de liberarnos de pensamientos que frenan el avance por la senda de la felicidad es saber afrontar las situaciones que nos vienen dadas con cierta serenidad y comprensión. Para ello, podemos hacer uso de las 4 leyes de la espiritualidad.

¿Qué son las 4 leyes de la espiritualidad?

En la cultura hindú, las 4 leyes de la espiritualidad se aprenden desde pequeños. Son unos principios básicos que se mantienen intactos a lo largo del tiempo y que permiten la evolución espiritual de las personas.

Con las 4 leyes de la espiritualidad es más fácil comprender una situación que sucede, para facilitar el paso a la siguiente lección de la vida.

¿Qué dicen las leyes de la espiritualidad?

La persona que llega siempre es la persona correcta

Todas las personas que llegan a nuestras vidas, las personas con las que te relacionas, incluso las tóxicas, llegan por algo. Esta ley viene a decir que, a su paso, esas personas que no se queden, se llevarán algo de ti y tú de ellos. Tu evolución espiritual dependerá de cómo afrontes estas relaciones: unos serán una iluminación, otros serán tóxicos. Pero todos te aportarán algo. Y eso precisamente es lo que has de aprender. Cada relación es un aprendizaje y has de estar agradecido, incluso- aunque no inmediatamente- agradecido también por esas personas que te han querido mal, porque de ellas también habrás aprendido.

Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido

Nada de lo que sucede podría haber sido diferente. Un pensamiento que la mayoría de las personas suelen tener es que la situación hubiera cambiado “si hubiera dicho” o “si hubiera hecho”, pero no es cierto. Lo que sucede es porque tenía que suceder así. Sea el itinerario que sea, finalmente llegaremos al mismo sitio y la lección que se aprende durante ese camino será la misma. ¿Y qué pasa cuanto algo no sale como queremos o como teníamos previsto? Has de agradecer y preguntar qué te ha querido enseñar la vida con esto.

Cualquier momento en el que algo comienza, es el momento correcto

Cuando estés preparado, empezará lo que tenga que empezar. Todo lo te pasa, es fruto de tu atracción personal. Viene a ti porque lo has atraído. Si anhelas algo que no llega, es porque todavía no has aprendido de lo que está sucediendo en este momento.

La vida es como una escalera, hay que ir paso por paso para ir escalando. Por lo tanto, no podemos llegar arriba sin haber subido todos los escalones. Con esto pasa igual: ¡llegarás a tu cima cuando corones cada uno de los escalones que necesitas para subir!

Cuando algo termina, termina

Y no hay que darle más vueltas. Si termina es porque no tiene que estar en tu vida. Ha pasado, ha dejado un aprendizaje y se ha marchado. Avanzar mirando hacia atrás sin tropezarse y caerse, es imposible. No mires atrás: avanza. ¡Seguro que te esperan nuevas oportunidades interesantes!

¿Qué te parecen estas leyes? Como ves, son muy básicas. A la vez muy importantes para aprender a fluir, a vivir sin estar aferrado a nada, a ninguna emoción… fluye y sentirás que cada día ¡riegas y haces crecer tu propia felicidad!