Aprende a generar más energía interna con la meditación

Meditar es una práctica que está sumando adeptos alrededor del mundo y es que nos aporta grandes beneficios demostrados para nosotros, desde los primeros minutos en que empezamos a practicarla. ¡Y no necesitas ningún material especial para iniciarte! Pasa a ver los pasos que se han de hacer para meditar, ¡te sorprenderán!

¿Qué beneficios tiene practicar la meditación?

Meditar nos aporta varios beneficios:

  • Nos sitúa en el presente: en el aquí y ahora.
  • Nos lleva a una situación de calma mental que nos alivia el estrés o ansiedad y a la vez nos aporta nuevas y creativas formas de solucionar problemas.
  • Es una manera de integrar emociones y de desarrollar la capacidad de atención y autoconsciencia personal.

¿Cómo empezar a meditar?

Comodidad en la vestimenta

Usa ropa cómoda, la que prefieras, adecuada a la temperatura ambiental.

Busca un lugar tranquilo

El más silencioso que encuentres, y en el que te encuentres a gusto. Puedes poner algo de música suave para meditación o mantras que puedes encontrar y que ayudarán a crear un ambiente más relajado.

Busca una postura cómoda para meditar

Si quieres usar la postura de loto, esta es con las piernas cruzadas, la espalda recta y el cuello estirado ligeramente inclinado hacia adelante. Para asegurar la espalda, sobre todo al principio, puedes apoyarte en una pared. Si no tienes mucha flexibilidad de caderas, puede que la postura te resulte incómoda. Prueba a ponerte igual sobre un cojín, o bien ponerte bajo las rodillas unos libros para que las piernas descansen sobre ellos. Coloca las manos sobre las rodillas, como prefieras, o entrelazadas delante de ti. Pero recuerda que también puedes hacerlo en una silla, tumbado… ¡como mejor te encuentres!

Céntrate en un objeto o en tu respiración

O puedes imaginar una tela blanca delante de ti, visualízala. No juzgues nada. Si te centras en tu respiración, no la analices: ninguna respiración es mejor ni peor. Sólo céntrate en cómo entra el aire, como llena cada una de tus células, y como vuelve a salir.

Acepta los pensamientos

Si bien meditar es precisamente no pensar en nada, no podemos evitar que nos lleguen pensamientos. Y sí, van a aparecer. Si llegan, acéptalos, no los juzgues, no permitas pensamientos encadenados. Simplemente visualízalos como entran y como salen de tu mente, sin darle mayor importancia.

Aumenta tu tiempo de meditación de manera progresiva

No pretendas el primer día meditar horas porque es más que probable que te incomodes, te desconcentres y acabes pensando que esto no es lo tuyo. La meditación requiere dedicación, por eso es importante que empieces invirtiendo unos minutos (3-5 minutos) al día. Después, a medida que vas consiguiendo dejar la mente más en calma, puedes aumentar a 10 minutos al día, 15, 20… hasta el tiempo que quieras o necesites.

Ya lo sabes, no esperes para dedicar un ratito a esta practica y notarás sus beneficios muy pronto. ¿Te animas? ?