Aprende a hacer automasajes

Automasajes

Empezamos este nuevo año con muchas ganas, ¿verdad? No sólo lo hacemos con ganas, sino que si nos lo proponemos podemos recuperar nuestro bienestar y nuestro nivel de energía con una práctica muy agradable: auto masajeándonos.  ¿Vamos a ver cómo? ¡Sigue leyendo!

Si solemos sentir molestias musculares específicas de manera continua lo más recomendable siempre es acudir a un profesional que pueda asesorarnos y realizarnos las movilizaciones y masajes pertinentes y adecuados. Si no tenemos ninguna dolencia específica y nos apetece simplemente destensar alguna zona ligeramente, ¡podemos relajar algunas zonas nosotros mismos! De esta manera nos beneficiaremos de lo que nos aporta a nivel muscular, ya que mejora la circulación sanguínea, nos ayuda a liberar estrés y tensiones y nos ayuda a mejorar la calidad del sueño.

Para lograr una buena relajación, es aconsejable crear un ambiente idóneo: asegúrate que vas a estar en una habitación o zona con una temperatura adecuada, en la que no pases ni frío ni calor. Puedes favorecer la relajación muscular si acompañas con una música relajante o sonidos de la naturaleza y si ambientas con la luz de unas velas, para obtener un lugar cálido y acogedor que por unos minutos sea tu guarida de desconexión con el exterior y de reconexión contigo.

¿Empezamos? ¡Ya verás qué sensación más agradable!

Automasajes para cada zona

  • Automasaje para pies

Para el primer masaje vamos a necesitar una pelota de tenis. Descálzate y separa los pies la medida de tus caderas, para que estén alineados con esta. Coloca la pelota debajo de uno de los pies, por debajo de los dedos. Relaja la rodilla del pie que está sobre la pelota. Empieza a dibujar círculos sobre la pelota, con la sola presión del peso de tu cuerpo sobre el pie. No aprietes en exceso, sólo trabaja con tu peso.

Hazlo durante unos minutos y cambia de pie.

De la misma manera, pasa la pelota a la zona del puente, y realiza, con la misma presión, un ligero masaje circular. Puedes ir intercalando, un pie, luego el otro. No debes sentir dolor, sólo relajación, liberación.

  • Técnicas de masaje para cuello

Vamos ahora a automasajear una zona que se carga con mucha facilidad y que también es muy fácil notar en seguida una mejora y liberación de tensiones cuando la masajeamos.

Empieza colocando tu mano izquierda sobre el hombro derecho. Con los dedos, busca el final del cráneo y, presionando, recorre desde ahí hasta el final del hombro. Repítelo 5 veces. Luego cambia de lado.

Luego, ese mismo recorrido, hazlo realizando pellizcos grandes. Es como si quisieras levantar ese músculo. Puedes incluso una vez pinzado, realizar un pequeño movimiento de manera perpendicular para “moverlo” ligeramente. Realiza esto 3 veces por lado.

Ahora, con los nudillos, de nuevo, recorre desde la base del cráneo hasta el final del hombro, ejerciendo presión, 3 veces más por lado.

Por último, coloca las dos manos sobre tu cuello, con los pulgares a ambos lados de la columna vertebral. Desliza los pulgares ejerciendo una ligera presión desde la parte de atrás del cuello hasta la base de la cabeza, de abajo a arriba. Repítelo 5 o 6 veces.

  • Y también un poco de relajación craneal

Ahora vamos a relajar un poco la cabeza. A veces sentimos dolor de cabeza que suele ser producto de un acúmulo tensional en los músculos adyacentes.

Siéntate de la manera más cómoda que consideres, con la espalda recta. Coloca las manos sobre tu cabeza de manera que los pulgares se sitúen sobre la parte de atrás de las orejas y los otros dedos los tengas más cerca de la frente. Empieza a hacer un masaje circular, como cuando te lavas la cabeza, pero con un poco más de presión. Hazlo durante unos minutos.

Después, desliza tus manos un poco más atrás, cerca de la nuca, y realiza los mismos movimientos por unos minutos más.

Por último, coloca tus dedos índice y corazón sobre las sienes y realiza una ligera presión durante unos diez segundos. Suelta y vuelve a presionar otros 10 segundos más. Repítelo unas 5 veces.

¿Qué te parece? Como ves, no te llevará mucho tiempo y lo mejor de todo es que notarás sus beneficios inmediatamente. ¿A qué esperas para probarlo?

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